sábado, 8 de abril de 2017

Error-error-ensayo

Venía considerando esta experiencia como un modelo de ensayo y error. Y últimamente, en cambio, lo siento más bien una historia de error-error-ensayo.
Como el de hoy, por ejemplo.

Uno de los canteros del techo, el de arbustos altos, se autogestionó como pudo. Pasó el verano sin que nadie lo cuidara, ni regara. Y llegó al otoño en un estado totalmente salvaje.

En las fotos que sacaron el otro día se veía muy lindo. Pero de cerca, se trata de un gran caos.

Lo que fue pasando es que al no seguir su evolución de cerca y dejarlo a la buena de Dios, el cantero perdió su norte.
Los arbustos altos crecieron mucho, y ya después de la visita de Gabriel había sacado los leñosos. Y ahora tuve que empezar a sacar también los solidagos, que son muy lindos, no son tan leñosos, pero van copando toda la superficie, avanzando incluso sobre la parte de piedritas.

Y casi igual o más grave todavía, ciertos pastos no identificados fueron adquiriendo dimensiones preocupantes.

En suma, se veía feo, así que me puse manos a la obra, y entré a arrancar plantas. 

Primera gran dificultad, la redecilla de plástico cuadriculada que nos habían puesto junto con la fibra de coco.
Puf!! qué garrón!! Si hoy empezara, no pondría ni la una ni la otra. En el trabajo de mantenimiento que vengo haciendo en este techo, creo que es más lo que me complica que lo que ayuda. 

Así que con gran esfuerzo físico y laburo chino, me puse a sacar plantas. Y pasó algo muy curioso: las plantas que me costaba sacar, que me hacían rabiar, duras, superenredadas en las fibras esas tan antipáticas, eran las plantas que iban derecho al compost.
En cambio, en medio de esas marañas salían solitas, sin el mínimo esfuerzo, los eupatoriums tan lindos, etéreos y siempre llenos de abejitas y mariposas, y algunas gramíneas pequeñas, muy lindas, totalmente indicadas para la función de cubrir el techo.

Por un lado iba haciendo la pila de las plantas que no iban, y por otro, iba guardando las que sí iban. Si esas variedades ya me gustaban antes, hoy las amé.

Cuando iba limpiando ya como la mitad del cantero, me acordé de los sabios consejos de Sofía, de RPG: "No te cuelgues 3 horas seguidas paleando un cantero. Paleás un rato, descansás, intercalás con un rato de poda, y así vas variando y cuidás tu cuerpo".
Genia Sofi. Terca yo. Seguí un poquito más de lo prudente, pero al fin la cordura me llamó y ahí paré. Lástima, porque sólo alcancé a hacer la mitad del trabajo.

Sacado todo lo pesado, replanté las variedades livianas, los eupatoriums originales y los nuevos que habían salido, más otras especies que habían aparecido espontáneamente.

Después, sembré festuca enana y trébol rojo. No son nativas pero las planté igual porque a esta altura me queda clara la imperiosa necesidad de un cubresuelos. O ponés un cubresuelos o el suelo se cubre solo con lo que puede. Y las tripogandras, comelinas y salvias procurrens no alcanzan a cubrir todo.

Por eso, nativo o no, el cubresuelos es fundamental. Y elegí por un lado trébol rojo, porque apareció espontáneamente en MeMo, y por otro festuca porque es importante la combinación de leguminosas (en este caso el trébol, que aporta nitrógeno al suelo) con alguna gramínea.

Y ahí estaba, terminando mi tarea y empezando a regar (porque la lluvia anunciada se borró), cuando se me prendió la lamparita. Y esto es un clásico error-error-ensayo.
Resulta que hace tiempo que vengo sabiendo que tenía que sacar plantas flotantes del estanque. Porque las plantas tienen que cubrir sólo un 75 % de la superficie, y el estanque venía cubierto al 100 %. 
Cuestión que pensaba sacar plantas y mandarlas al compost. Buena idea, que suponía bajar tachos del techo hasta el jardín. Tachos con plantas mojadas, con todo el peso que eso supone.

Acá el invento: cubrí lo limpiado y sembrado con la limpieza del estanque:
Visto más de cerca:
De esa forma, la superficie antes totalmente cubierta de plantas
empieza a tener unos claros
Error-error-ensayo.
Veremos qué resulta...



 


sábado, 1 de abril de 2017

Balance del verano

Empezando ya el otoño, miro qué fue pasando en este jardín a lo largo del verano, y me resaltan dos aspectos, el trabajo y la sanidad.

Trabajo
¿Cómo es un jardín nativo, en comparación a un jardín convencional, con respecto al trabajo que supone?
Yo hubiera pensado que un jardín nativo, como se supone "sustentable", se cuidaba solo y no había que hacer nada.
Bueno, en realidad, no es tan así.
Lo que sí sucede es que las tareas son marcadamente diferentes.

En mi jardín convencional, me pasé 30 años cortando el pasto. El jardín era chiquito, pero ya era todo un trabajo llevar la máquina de cortar el pasto desde el garage, donde la guardábamos, hasta el jardín. Era enorme y chocaba contra todo, además de pesar una tonelada. El cable era largo pero igual había que cortar en 2 sectores, uno con cada enchufe. Cuando terminaba, lo enrollaba con cuidado pero al volver a usar la máquina, zas!! otra vez era una maraña de cables.

Después estaba el tema del riego. Tenía unas hortensias soñadas, ¡tan lindas!, pero aunque estaban a la sombra de un ciruelo, si no las regaba a diario, flip!!, se desmayaban.

La poda de las enredaderas, que últimamente parecían tropicales, los yuyos, y tantas tareas más.

El jardín nativo también supone un montón de trabajo, pero las tareas son distintas.
Por empezar, no se riega. Sí, es así, no se riega y de hecho no regué y las plantas están felices igual.
Cuando digo que no regué es que no regué por necesidad. Sí regué una que otra vez, apenas. Diría que en todo el verano no llegué a regar ni 5 veces, y cuando lo hice fue más por diversión que por necesidad. Con lo que llueve alcanza para que el jardín esté contento.
Digo en el jardín. El techo es otra historia.

El trabajo importante en este jardín es el desmalezado. ¿Por qué hay que desmalezar si las plantas nativas son más o menos yuyos también? Porque continuamente aparecen legiones de especies espontáneas. ¡Innumerables!
De todo eso que aparece solo, no todo lo saco. De hecho, algunas variedades las hemos incorporado muy contentos. Por ejemplo la setaria parviflora, que a Chalo y a mí nos encanta, y que vino sola entre las plantas que traje de la reserva de la ribera, y ahí no la cultivan sino que se cuela en las macetitas de otras especies cultivadas.
O el trébol y el lotus, que aparecieron solos y resultaron una muy buena solución como cubresuelos.

Así que, un jardín nativo también supone trabajo. Pero diferente. Y a mí, por lo menos hasta ahora, este trabajo me sorprende cada día y lo disfruto. A veces también me descorazona no poder controlarlo, pero el saldo es positivo.

Sanidad
Acá el super aporte del jardín nativo: la salud de las plantas.
En todo el verano no tuve que usar ningún remedio, ni se enfermó ninguna planta. Se cuidaron solas y lo bien que lo hicieron!

Tuvimos la invasión de langostas, esas negras espantosas, que los chicos rogaban que fumigara. Pues no las fumigué. No hice nada y las dejé vivir felices en mi jardín, aún con la amenaza de que atacaban los tomates.
Y sí, las vi tantas veces comiendo las hojas de mis tomateras, pero igual no las maté. Supuse que así como habían venido un día se iban a ir. Y así fue, y a lo largo del verano coseché, entre zapallitos, calabazas, zapallos y tomates, 130 kilos de hortalizas (sí! 130!!!), con langostas ataca tomates y todo.

Redondeando un poco, entonces, un jardín nativo también hay que cuidarlo pero presenta un aspecto "sorpresa" muy divertido y pedagógico que balancea el posible peso del trabajo que supone.
Y en cuanto a la sanidad, el resultado es impresionante. Cortamos los agroquímicos, e incluso los remedios caseros, al 100%. Maravilloso.

Y aquí va un update.
Verbenas, carquejas, lotus...
Carquejas, carquejillas y eupatoriums todavía en flor
Los frutos del sen del campo!! No los conocía. Primero aparecieron las flores (una maravilla en color y en abundancia!!, y pensar que están en una maceta en el techo!!!), y ahora unas minichauchas

Por último, las salvias guaraníticas, también todavía en flor. Como si no se hubieran enterado de que llegó el otoño...


 


sábado, 18 de marzo de 2017

Setaria parviflora

Con toda la movida que tuvimos en el techo, por las filtraciones, tristemente se secaron muchas plantas.
En el sector adelante del banco, sector de arbustos bajos, la baja fue muy importante. Apenas sobrevivió alguna carqueja.

Ahí fue cuando se me ocurrió el plan B y empecé a sembrar lotus, trébol y festuca. 
Por ese tiempo también nos visitó Gabriel y me recomendó algunas otras variedades de herbáceas.

Volví entonces al vivero de la ribera, en busca de esas nuevas especies. 
Estando ahí, me suele pasar, tentarme con alguna cosita. 
Y ese día, también me tenté.

Esta mañana, recorriendo el techo con Chalo, notamos lo linda que estaban algunas de esas "cositas":

Mi foto no llega a captar lo lindas que se veían. Totalmente verdes, prolijas, con sus flores tan simpáticas.
Viendo todos los huecos secos que teníamos que llenar, nos miramos con Chalo y lo decidimos en el acto. Era sábado a la mañana, horario del vivero de la reserva abierto... "¿Voy por más?" "¡Dale!". Y ahí nomás me mandé.

Fui con una florcita, porque no tenía idea de cómo se llamaría esa planta. Y porque si no, después, en el vivero, muchas plantas se parecen y después traía la que no era.

Ni bien la vio, Gastón me dijo setaria parviflora.
"¿Tenés? Quiero muchas!!" "¿Cuántas?"

Resultó que el vivero estaba lleno de setarias, pero no porque las cultivaran sino porque salen solas por todas partes.
Así fue como Gastón me dio un sacayuyos para que fuera sacando las setarias de un montón de macetitas donde en realidad estaban cultivando otras cosas.

Con esa herramienta estuve un buen rato "limpiando" macetas, o desmalezando cultivos.
Y me volví feliz con un buen cargamento de setarias, que ya están plantaditas en el techo.

Sen del campo

No me acuerdo cómo serían estas dos plantitas cuando las conseguí hace un año.
Sí me acuerdo que ni bien las había comprado, algún bicho se había comido casi todas sus hojitas. Pero confié en que era una planta nativa, y que seguramente sobreviviría.
Las dejé todo el invierno a la sombra, prácticamente olvidadas.

Cuando las mudamos, ya tenían hojitas de nuevo. No muchas pero bien...

Y ahora, después de 10 días de no verlas..., zas!! sorpresón!!!

Belleza total.
Conclusión: sen del campo, altamente recomendable.
Cubresuelos!!

A un poco más de un año de haber iniciado la producción de plantas para MeMo, me animé y me tomé un pequeño recreo. Me fui a visitar a Agus aprovechando que tenía spring break.
Fueron sólo 10 días, suficientes para seguir aprendiendo sobre techos verdes.

Me había ido con la imagen de la rampa de arriba verde, con varias verbenas todavía en flor.
Y ésta es la imagen con la que me topé a la vuelta:

Bajón.
Acá tocaría el emoticón de carita triste...

¿Qué habría pasado?
Hasta ahora, esta rampa se había cuidado sola. Cada tanto la habíamos regado, más como mimo que como necesidad.
La semana que me fui de viaje había llovido, y durante la que no estuve también llovió.
Entonces, ¿por qué se había secado todo?
Misterio...

Misterio que empezó a develarse.
El primer dato lo aportó Reynaldo: en este sector, la rampa alta, no hay cubresuelos.
¡Oh!!! Tremendo dato!! Impresionante, porque con todos los que somos mirando este techo, a ninguno se nos había ocurrido que este sector no tenía cubresuelos.
A medida que fue pasando la floración de las margaritas primero, y la de las verbenas después, se ve que el suelo fue quedando muy desprotejido.
Sólo las stipas parecen haber sobrevivido.

El segundo dato, es la falta de sustrato.
Me puse manos a la obra, con mi plan de siembra de semillas de pasturas, y al ir sembrando me fui dando cuenta que en muchos, bastantes, lugares, el sustrato era mínimo.
Y así, sin tierra, mucho no se puede hacer.

Uf! Próximo techo verde, me voy a disfrazar de inspectora. Para ver si las cosas se hacen como se deben hacer.

La buena noticia es que no todo se había secado, sino bastante lo contrario.
Pasen y vean cómo se ve mi plan B (siembra de trébol, lotus y festuca):



Acá el emoticón de la alegría. Y por qué no, del aplauso. Porque me felicito de lo lindo que se ve. No sé qué pasará, si va o no va... Pero hoy, todo este verde, me saca mi mejor sonrisa.

lunes, 27 de febrero de 2017

Vegetación techo verde

Plantamos el techo a fines de la primavera.
Llegó el verano, con sus grandes soles, calores, secas y lluvias, todo en abundancia.
3 meses después, así se ven las plantas, sector por sector.

Sedums
El sector destinado a los paneles solares, se pensó con sedums, planta rastrera, para que no los taparan.
La leyenda decía que los sedums despedían una sustancia que hacía que nada más creciera a su alrededor. Y que después, poco a poco, se iban plantando más sedums, y que iba quedando todo tapizado como con una alfombra.

Bueno, 3 meses después, acá se ve el efecto:
Resultado: horrible. Un yuyerío espantoso, donde con máxima dificultad, se puede ver algún sedum. Desastre.

La buena noticia es ver qué pasa si la mano del hombre no interviene. La cosa no funciona. No es mágico. Habría que estar permanentemente sacando los yuyos, algunos, bastante agresivos. Porque al arrancarlos, se van con sustrato y demás incluído.


Arbustos altos
Ya conté que los leñosos los tuvimos que sacar. Chilcas, buddleias, porque corríamos peligro. Crecían demasiado. Los arranqué unos 2 meses después de haber plantado unos gajitos mínimos, y casi no los podía arrancar. Tremendas raíces!! Pero Gabriel llegó a tiempo con el dato justo. Mil gracias!!!

El resto de este rectángulo, arriba de todo, quedó como lote testigo. En el sentido de que si bien plantamos arbustos altos (eupatoriums, solidagos, pavonias), nunca (pero nunca posta, nunca, nunca) lo regamos ni desmalezamos.

El resultado: una pradera bastante "natural". Bastante yuyo, pero se ve muy real. Un pedacito de campo en el techo. Con una tremenda actividad entomológica: repleta de abejas, mariposas. Repleta!!

Y se ve así:
Arbustos bajos
Este territorio la pasó mal.
Hubo grandes problemas de filtraciones (llovía adentro de la casa), y se levantaron las plantas 2 veces.
Por supuesto que sobrevivieron muy pocas. Eran el sol y los calores de enero, y las pobres plantitas, con tanto cariño cultivadas, se nos fueron...

Sentí impotencia, desilusión, tristeza, enojo, bajón...

Pero llegó la lucecita...
Fue a raíz de un comentario que le hice a Gabriel. Fui notando que en el jardín, iban apareciendo ciertas especies espontáneamente. Trébol y lotus tenuis.
Entonces, al pasar, bastante convencida de hacerlo y a la vez temerosa de que me dijera que no, le pregunté si podía sembrar lo mismo que veía aparecer espontáneamente.

La respuesta de Gabriel me encantó, porque me dijo que sí!!

Googlée un poco, vi que eran leguminosas, lo cual estaba bueno porque enriquecían el suelo, y que se sembraban a fines de verano/principios de otoño.
Mi ansiedad no daba para esperar tanto, entonces, cada vez que amenazaba lluvia (fundamental al sembrar, para no tener que andar regando), sembraba una tanda. Primero con semillas de trébol viejas que tenía de una época que hice seed balls.
Y después fui comprando semillas. No conseguí de lotus tenuis pero sí de otro lotus, y al final también me animé con la festuca. Siempre googleando y viendo que eran cultivos de pradera, que habían aparecido solos en mi jardín, y que, como me dijeron una vez en el vivero de la reserva, hay plantas nativas, exóticas y también cosmopolitas. Las que ya están en todo el mundo.
Espero no estar haciendo un desastre ecológico!!

El resultado, en la siguiente foto.
Se ve muy lindo. Y más si sumamos que, las plantas originales se secaron por problemas de instalación del techo, y que, de no mediar esta intervención "hogareña", esto sería el mismo yuyal que el que hay debajo de los paneles solares.
Detalle: las carquejas en flor, son una belleza.

Rampa alta
Acá iban las herbáceas.
Muy buen desempeño. Brillaron las margaritas, deslumbraron las verbenas.
Curioso, pero por acá, los yuyos no vinieron.
En realidad, habrá ayudado también que yo desmalecé bastante. Con perseverancia, regularidad, y sacando los yuyos ni bien aparecían.
Trabajo recompensado, porque anduvo muy bien.
En la foto ya no se ven las margaritas, y las verbenas se van poniendo grises. Pero de verdad que estaba muy lindo!

Estanques
Esto crece, literalmente, por minuto. Casi que se puede ver el movimiento del crecimiento!
En enero me traje de la reserva 2 baldes de pintura de 20 litros, con helechitos y lentejitas de agua.
Bueno, a menos de 2 meses, se ven así :

En la segunda foto se ve una flor amarilla, que proviene de la reserva, que florece gratuitamente todos los días. Belleza anónima. Absolutamente generosa.

Arbustos altos y bajos, entrepiso
Se repiten las cuestiones. Muchas horas de desmalezado. Después de las lluvias, cuando la tierra está más flojita.
Pero sí mucho mantenimiento. Porque los yuyos/pastos desprolijotes, crecen mucho más rápido que las plantas plantadas, por más nativas que sean.
Lo nativo creo que va en cuanto a que riegues o no riegues, llueva o no llueva, se caigan los pájaros del calor o no, ellas siguen estando, y bien.
Pero los pastos desprolijos de baldío desordenado, tienen una velocidad de crecimiento altamente superior. Con lo cual, si no estás desmalezando al pie del cañón, magia no hay.

Rampa principal. Herbáceas de media sombra
Aplauso, por favor.
Este sector está increíble.
Da la impresión de haber sido plantado, no sé, por lo menos hace 3 años, no hace 3 meses.
Están las plantas originales, en muy buen estado, con flores.
Y no hemos podido encontrar ni un solo yuyo. De verdad, no de metáfora. No salió ni una sola especie fuera de lo planeado.

O salió una, que creo que es de algún gajito que yo habré tenido por ahí. De nim-nim. Una mini margarita amarilla, muy agradable, que entre tanto verde, azul y celeste, le da un tono muy lindo.


Así vamos.






miércoles, 15 de febrero de 2017

Y un año después...

Hace un mes se cumplió ya un año desde que comenzó la producción de plantas para este proyecto llamado MeMo.
Con la lista de plantas pensadas originalmente para este jardín y techo, me gustaría ir repasando una por una, viendo qué pasó, cómo resultó.
Algunas anduvieron muy bien, otras no tanto, hubo de todo...
Vayamos viendo, respetando las 4 categorías iniciales:

1) HERBÁCEAS DE MEDIA SOMBRA:
Este grupo es casi el que tuvo el mejor desempeño. Otro día irán las fotos, pero está increíble.
Yo misma, lo miraba ayer, bajo la lluvia, y me decía: "¿quién diría que hace sólo 2 meses y medio que me mudé?" Este sector, especialmente las que están en la rampa principal, parece que hubiera estado ahí desde siempre!!

Salvias. Guaranítica, uliginosa y procurrens
Excelente desempeño.
Las 3 variedades gozan de muy buena salud. Llenas de flores, realmente atraen colibríes, ya que los vemos continuamente. Casi que diría que cada vez hay más colibríes. Continuamente. Una belleza, las flores, los pájaros.

Panicum virgatum
Si me acuerdo bien, originariamente había comprado 8 ejemplares. Dividí cada uno en 8 partes (audaz!), y así conseguí 64 plantitas.
Pues resultó de lo más bien. Están vivas, sanas, y ahora, mediados de febrero, ya tienen sus etéreas espigas. Muy lindas.

Paspalum
Usé la misma receta: compré 8, dividí, hice 64 plantitas.
Por ahí alguno sobrevivió, pero me animaría a decir que se murieron todos. No sobrevivió ninguno. Tan fuertes que parecían, pero no. Aprendí que no se pueden dividir tanto. Se mueren.

Cuando los compré, panicum y paspalum, me parecían iguales. Era enero, estaban bien grandes, casi enormes, y tuve que marcarlos para no confundírmelos.
Sin embargo, los resultados fueron completamente diferentes. Panicum, están todos. Paspalum, ninguno.

Tripogandra
Acá tengo un lío! En varios casos, cada uno llama a la planta como quiere.
De tal modo que no sé si tengo tripogandras o commelinas. No las puedo distinguir.
Si es que las tripogandras tienen flores rosadas y las commelinas azules, bueno, entonces lo que tengo son commelinas, no tripogandras.
Mejor dicho, no tengo commelinas, tengo millones de commelinas. Se comportan casi como yuyo. Crecen, crecen, y crecen, y no paran de crecer.
Las tengo por todos lados. Es cuestión de cortar un gajito, aunque sea mínimo alcanza, y listo!, plantita garantizada. 
La prueba está en que ya no hago más gajos. Ya empecé a podarlas y tirarlas al compost (ja, ja!, seguro que ahí también siguen creciendo!).

En este sector de herbáceas de media sombra, al morirse todos los paspalum, tuve que ir por el plan B. Que fue reemplazarlos por pastitos que ya ni me acuerdo de dónde vinieron ni qué son. Pero que a lo largo del año los fui encontrando, los vi parecidos a estas gramíneas, y viendo que se comportaban con prudencia, los fui incorporando. Son gramíneas más chiquitas. Que serán, por ahora todavía no sé. Pero se ven bien, y se portan bien.

2) HERBÁCEAS
Esta categoría, al principio, era la que más me gustaba. Porque tenía plantas que conocía y me encantaban. 
No me defraudó, porque es el grupo que tantas veces nos maravilla, dejándonos sin aliento. Ver a las margaritas totalmente en flor, entremezcladas con las verbenas (las estrellas de MeMo!!) en la rampa del techo, es algo maravilloso. Para contemplar y contemplar, y no dejar de mirar. Belleza. Eso es. Pura belleza.

Margaritas
Las simples margaritas blancas, las de deshojar pétalos de "me quiere, no me quiere...", fueron las primeras en lucirse. Porque ni bien empezamos a plantar, a fines de octubre, principios de noviembre, empezaban su floración.
No había nada y ellas florecían a montones, así que tuvieron un papel muy destacado.
A medida que llegaba el verano y se iba la primavera, se fueron apagando.
Ahora, a mitad del verano, se ve una que otra, cada tanto... Apenas.
Las plantas están, me dieron un poquito de trabajo en cuanto a cortar las varas secas, las muchísimas varas secas, pero les tengo fe para la próxima primavera.
Es más, un poco yo manualmente, y otro poco la naturaleza, fuimos resembrando las semillas a medida que se secaban las flores, y se ven ya las miniplantitas germinando...

Verbenas
Creo que es la nota distintiva de MeMo.
Siguen y siguen en flor. Son una belleza total. Hay en la rampa, en el techo, en el jardín del fondo, en la entrada de la casa.
Todo el mundo muere con ellas, todo el mundo pregunta qué son. Verbena bonariensis!! Nativa de acá!! ¿Cómo puede ser que no se las conozca? 
Super recomendables!!!!
La guía de Gabriel decía que se reproducen no sé si por división de mata. Bueno, yo las hago de semilla, con magníficos resultados.
Me olvidaba el tema de las mariposas!! Las verbenas están repletas de mariposas!!! Mariposas grandes, color naranja. Llenas, todo el tiempo. Impresionante.

Stipas
No pueden ser más lindas! Pero me resultaron compliquetis. Están ahí..., bellas, pero no crecen. También las dividí en su momento y es como si hubieran quedado en ese estado: si de una planta mediana saqué 2, me quedaron hace un año, 2 plantitas chiquitas. Y ahora, como no crecen, sigo teniendo 2 plantitas chiquitas.
Muy lindas, pero se ve que algo no les resulta. Porque están estacionadas en su crecimiento tanto en el techo como en el jardín.
Pero que son lindas, re.

Llantén
Muy noble. Pero de crecimiento lento. 
Conseguí muchísimos en Luján, especialmente debajo de unos pinos. Los levanté con la pala, y la mayoría se me secó porque no los supe trasplantar. 
Una vez que se me ocurrió podarle mucho las hojas y recién así plantarlos, anduvieron muy bien. Así están, contentos pero chiquitos.

Glandularia platensis
Esta planta era una de las que más anhelaba para mi jardín. Y no la pude conseguir. La conozco de haberla visto en el campo, hace años, caminando por algún potrero. Pero en todo este año, no la pude encontrar. Ni en viveros, ni en reservas, ni en el campo.
Reynaldo me había dicho que el INTA la producía, y que me la iba a traer...
La estamos esperando...
 
3) ARBUSTOS BAJOS
Ahí están, silbando bajito, con muy buen desempeño!
 
Carqueja
Una señora planta. Para mí, la planta del futuro.
Super noble, se ve que el lugar le gustó porque crecieron mucho, en tamaño medido. Es un arbusto pequeño, pero como mínimo, duplicó su tamaño.
Y tuvo el plus de la floración!! En mi vivero de la casa vieja, había visto alguna vez una especie de florcita. Y en el campo, de donde las traje, nunca las había notado en flor.
Y acá, explotaron!!! Verlas en flor es muy lindo!!! Toda una sorpresa!
 
Carquejilla
Es un arbusto bajo. También creció, lo mismo, más o menos duplicó su tamaño. Pero siempre en tamaño pequeño.
Va bien, pero es un poco más delicada que la carqueja.
Con los problemas que tuvimos en el techo (tuvimos que levantarlo porque llovía adentro de la casa!!), se murieron muchas plantas. Con gran pena mía. Y de las que más sufrieron fueron las carquejillas. Se secaron más de la mitad!!!

Esto, la gran cantidad de plantas que se secaron por problemas de filtraciones en el techo, me llevó a ingeniarme con otras cosas, que estoy probando y que veremos cómo van...

Lantana megapotámica
Lo mismo que las dos anteriores. Noble, tranqui en su crecimiento, pero sigue en flor (chiquita pero muy linda!), desde noviembre hasta ahora. Realmente noble. 
Y muy linda.

4) ARBUSTOS ALTOS
Y éste es el grupo difícil.
Fue difícil conseguir los ejemplares, y van siendo complicado su desempeño. ¿Porque no resultaron? No!, todo lo contrario. Se complicó porque crecieron desmedidamente!!!

Heteropteris
Me costó mucho conseguirlos, pero los encontré. Y tenían la enorme fama de llenarse de mariposas, de ahí su nombre común, "mariposero".
Bueno, así como las verbenas no hacen más que estar llenas de mariposas, no recuerdo haber visto ninguna en los heteropteris! Ni una!!
Es un arbusto agradable, longilíneo (es apoyante pero se la banca bastante bien en el medio del jardín). Con florcitas amarillas llamativas, y hojitas rosado/bordeaux muy lindas, que aportan una nota de color a la pradera, muy interesante.
Pero mariposas, no vi ninguna.
Crecimiento de la planta: lento.

Pavonia amarilla
El Ford Falcon del jardín. Todo terreno, se banca todo, crece facilísima de semilla. Pero fácil, fácil, fácil. De verdad.
A partir de febrero empezaron a verse sus florcitas amarillas.
Re-noble, y facilísima!!

Pavonia rosada
No le tenía nada de fe, y el rosa no es mi color.
Pero ver asomar sus flores rosadas por las mañanas, entre las hojas multiformes de la pradera, llama la atención. Es para detenerse a contemplar.
Tengo sólo un par. No me resultó fácil reproducirlas.

Acá un detalle curioso: pavonias, amarillas y rosadas, y commelinas, florecen de mañana. Al mediodía ya se cierran.
 
Monteiroa
Me costó muchísimo conseguirla. Conseguí unas pocas.
Dieron una florcita celeste, tenue, en diciembre.
Ahora ni se ven. Casi ni crecieron. Estarán perdidas en la pradera...
 
Teucrium  
Teucrium fruticans. Este arbusto es la única planta exótica que me permitieron. Me encanta, pero como era todo nativo, ya la iba a suprimir. Y Gabriel me dijo que no, que la dejáramos para ver cómo interactuaba una planta exótica con todas las demás nativas.
Hasta ahora, ni se veía. Prácticamente no creció. Es más, creí que se habían perdido. Pero ahora están apareciendo, parece que empiezan a crecer. Y me imagino que tienen futuro por ahí. Se están poniendo interesantes...

Buddleias
Toda una historia de idas y vueltas. Tiene tanta buena fama que la busqué con ansiedad. Al conocerla no me gustó demasiado. Pero con el tiempo vi que se multiplicaba fácil, y como lo que necesitaba en ese momento era conseguir más y más plantas, me amigué.
Hasta que ahora, cuando Gabriel nos visitó, me recomendó que la sacara del techo, porque era leñosa. Y tal cual! 
Así que la saqué del techo en seguida, y ahora me quedan muchas en el jardín. Y no se ven lindas. Se me hacen muy duras...
Y crecen un montón, así que cada vez hay más!
Pero como tienen fama de atraer mariposas, me gustaría esperar al menos hasta verlas en flor, creo que en el invierno.
Por eso, por ahora quedan... Pero no sé...

Margarita de pastizal
Senecio bonariensis y senecio brasiliensis. 
Me parece que su buen momento debe ser en el invierno, cuando florecen.
Cuando las plantamos en MeMo, estábamos ya en primavera, no tenían flores (en mi vivero no habían florecido), y estaban muy desgarbadas y desprolijas.
Así que las podamos y ahí quedaron. Sin pena ni gloria. No crecen mucho, no molestan. Se multiplican muy fácil. Les tengo fe!

Eupatorium
En internet esta planta figura como eupatorium, pero Gabriel no la llama así. No es la chilca de olor. La chilca tiene hoja grande, mientras que ésta tiene hoja finita y es bajita. En el blog "plantas de Luján" sí figura como eupatorium.
No estaba en la lista original, pero las vimos en Luján. Eran nativas, tenían florcitas blancas, eran re-fáciles de levantar con la pala, sin hacer esfuerzo, y así llegaron a este jardín.
Y las super recomiendo!!! Son etéreas, herbáceas, ahora están llenas de florcitas blancas que atraen muchos insectos. En sus flores hay actividad constante.
Muy fáciles. No sé cómo se reproducirán. Las trajimos con Ana arrancándolas así nomás, con la mano. Y venían con raíz y todo.
Muy recomendable para un jardín de pradera. Aportan vida, muy interesantes.

Solidagos
Acá también. Estamos en la categoría "muy fáciles". Las traje de Luján. Si traje 30, creo que llegaron 40! Se multiplican solas a ritmo veloz. Ahora ya están empezando a florecer.
Super nobles, todo maravilloso. Pero no sé. ¿El problema? Crecen demasiado!!
En el techo, en un sector de arbustos altos, recién miraba y va copando todo!
Veremos...

Chilca de olor
A esta la deportamos...
Extra fácil. De crecimiento vertiginoso.
No me había dado cuenta, pero cuando Gabriel me dijo, junto con las buddleias, que las sacáramos del techo porque se iban a poner leñosas, casi que ya era tarde. Las empecé a sacar y me dio trabajo porque las raíces ya eran enormes (esto en escasos 2 meses). Un poco más y no las hubiera podido sacar del techo.
Y en el jardín, tremendo!! Estaban más altas que las anacahuitas!! 
Arrancamos todas. Una pena, con todo el cariño con que las había cultivado!
Pero terrible. Las había traído de Luján. Allá, en el medio del campo, eran arbustos de apenas un metro de alto. Pero acá, en la ciudad, se marearon y se fueron para arriba. 
Y cómo serán de leñosas, que con muchos tallos hice tutores para los tomates!! Así de duras resultaron. 
Lástima... 


Uf!Hablé demasiado!
Otro día sigo con las que no estaban en la lista y aparecieron, y andan muy bien.