sábado, 6 de febrero de 2016

Macetas

De Qinti Wasi, partí para Pacheco, para la agroquímica Larrocca, porque necesitaba macetas más grandes para ir transplantando la producción de las plantas que voy consiguiendo y multiplicando.

Me da un poco de fiaca ir hasta allá, porque no soy buena con los mapas, me pierdo , pongo nerviosa, angustio, enojo... Un poco de todo.
Pero Waze me simplificó la vida. Notablemente.
Así que, al salir de lo de Facundo googlée "agroquímica Larrocca", puse la dirección en Waze, y en menos de 20 minutos ahí estaba.

A todo esto, necesito destacar que el termómetro marcaba 34°, era poco menos del mediodía, y el sol rajaba la tierra.
Pero necesitaba las macetas, para aprovechar el fin de semana largo y seguir avanzando con la producción.

Así que, derretida, pero llegué.
Quería macetas de 3 litros, pero el fabricante estaba de vacaciones. Entonces me vine con unas de 4 litros pero más altas que las comunes. Entonces tiene el mismo diámetro que las de 3 litros.

Acá están, ya en casa, listas para recibir plantitas


Margarita de campo
(Senecio grisenbachii)

A través de la página "grinc.com.ar" (excelente!!), di con una lista de viveros de plantas nativas.
De esa lista, hoy conocí a Qinti Wasi, de Facundo Sariaga, en Boulogne sur mer.

Acá, una imagen del vivero:
Venía buscando algo de margaritas y por suerte encontré estas margaritas de campo (senecio grisenbachii):
Facundo me eligió algunas, y acá ya están las elegidas, listas para la peluquería (cambio de tierra y maceta, poda y gajitos):
En cada una de estas visitas aprendo un montón.
Hoy, Facundo me explicaba que no es sólo que ciertas plantas atraen mariposas, sino que hay plantas que albergan mariposas y otras plantas que las alimentan, ya sea a las mariposas adultas o a sus larvas.

La mariposa que "va" con esta margarita de campo es la mariposa perezosa o mariposa actinote.
¿Cómo es? Todavía no sé porque no la vi. En realidad, en el vivero de Facundo había tantas mariposas que no sé cuál sería...




¿Flechillas?

Una tardecita, charlando después de la pileta, Clari me dice: "qué lindos son esos pastos!".
Yo miré y le contesté: "¿eso?, ¿pasto miel?, ¡no voy a poner ese pegote!!"

Pero Clari instía. "Pero mirá qué lindo que es!!"
Esta segunda vez miré mejor. Y sí, a lo lejos, más allá de esos pastos pegajosos,  se veían unos pastitos con un penachito blanco muy amoroso:
En algún lugar me resonaba que Gabriel había nombrado algo como "flechilla".
No sabía si sería esta, pero como era linda, allá fui, con mi equipo de trabajo (de lo más sofisticado):
Junté poco más de una docena, que individualmente se veían así:
Por si sus raíces ayudaban a identificar este pasto, también les saqué foto:
Mientras elegíamos estas flechillas, vimos también una rastrera con una florcita muy linda. Así que también seleccionamos algunas:
Esta rastrera se veía feliz en esa tierra reseca, con un mes sin lluvias.
Pero yo la puse en un balde con agua y recién la transplanté 2 ó 3 días después. Y me parece que la ahogué. Porque ahí va, apagándose despacito...




 
Salvias y stipas

Estando en Luján, me hice una escapada al vivero Ianni de General Rodríguez. 
Es un vivero increíble, enorme, donde te dan ganas de llevarte todo.
Pero esta vez, tenía una sola consigna: nativas.

Unos días antes había estado mirando en la página web del vivero, qué nativas tenían. Y si bien no se especializan en estas plantas, encontré 3 variedades que necesitaba: salvias guaraníticas, salvias uliginosas y stipas.

Por suerte, tenía un presupuesto acotado. Si no, me llevaba el vivero entero.

Eligiendo las stipas:
Las salvias guaraníticas (maravillosas!!):
Y el baúl de mi auto, después de la adquisición:
De ahí partí a Luján, donde descargué todo, para volverlo a cargar unos días después y traerlo a Beccar. Tareas que sólo se hacen por amor al jardín!
Acá, descansando en Luján. En primera fila, las stipas:




miércoles, 3 de febrero de 2016

Jacarandá

Hace 2 años, una mañana, mientras charlábamos con Helen en mi jardín, me pareció ver entre las plantas un yuyo sospechoso.
Me acerqué muy asombrada porque parecía un jacarandá (tendría no más de un metro de altura), y al remover entre unos teucriums grandes, lo vi. Era un jacarandá en maceta!!

No podía creer mi felicidad. Me había aparecido solo un jacarandá, árbol que amo, y encima venía en maceta! No se podía creer.

Haciendo memoria, o investigando un poco, lo que me pareció que había pasado es que yo vivo plantando cosas, y las planto en mezclas que hago con mi compost más mi humus de lombriz. Y como eso resulta una mezcla tan apetitosa para los pájaros, vienen a montones y me hacen desmanes. Revuelven macetas enteras buscando lombrices rojas y zácate!, se llevan lombrices, plantines, lo que venga.

Entonces voy variando y experimentando posibles soluciones. Una que hago bastante es tapar la tierra con semillas del jacarandá que tengo en una esquina del jardín. Porque las semillas son lindas, y porque no sé qué más hacer con ellas, y porque más o menos funciona.

Así que, una de tantas semillas se ve que un día decidió animarse a germinar, y así llegó un jacarandá a mi jardín.
Y lo fui cultivando con mucho cariño estos 2 ó 3 años, soñando con plantarlo en la jardín o en la vereda de la casa donde me fuera a mudar. 

Pero surgió este proyecto de la casa ecológica y sustentable, acompañada por plantas nativas y resultó que el jacarandá sí es nativo, pero del noroeste.
Por eso, después de pensarlo mucho y resistirme bastante, me convencí que en MeMo no iba bien. 

Partió así a mi jardín alternativo, en Luján, donde lo que yo consideraba un jardín rural, veo que sigue los pasos para convertirse en algo de lo más exótico. Porque allá fueron también como 60 de los plantines de hortensias que venía preparando con tanto esmero.

Acá la secuencia de Clari plantando el jacarandá en Luján. Por suerte, lo plantó ella, ya que la tierra estaba durísima porque hace un mes que no llueve. 
Lo pusimos en reemplazo de un arbusto que se había secado.
Mojamos la tierra durante 2 días antes, para ir ablandándola:

Después cavó el pozo (a Dios gracias justo está haciendo un juego con 2 amigas en el que tienen que hacer unas buenas acciones, y una era plantar un árbol, así que, las 2 contentas")
Y para la parte final del pozo, le pasé mi mejor truco (está bueno para los que no tenemos mucha fuerza con la pala): la lata de duraznos. Funciona de maravilla, mucho mejor que la palita, porque "rasca" la tierra y redondea bien el pozo

Jacarandá listo, con protección antiliebre incluída
Gracias Clari!!


Luján

La semana pasada estuve en Luján, aprovechando para hacer el "trabajo de campo" que me había sugerido Gabriel.

Una de las tareas eran los gajos de gramillón. Así que me puse a mirar con detalle, cuántos pastos crecían en el pasto! Es increíble!
Después de caminar un rato, me pareció que este era un buen lote:

Con bastante paciencia (estaba de vacaciones), fui preparando gajitos, tantos como para llenar 4 bandejas.
Acá las bandejas con la mejor regadera de almácigos que yo conozca: la vieja pava matera
Sin embargo, y a pesar de todo el trabajo que había hecho, me entró la duda de si los gajos que había hecho no serían de la terrible gramilla estirada que tiene raíces profundas y duras como alambres, y que siempre se me cuela en los canteros enredándose entre las ramas de los arbustos y haciéndome enojar.

Junté coraje entonces y zas!, tiré todos los gajitos y empecé de nuevo.
Busqué una gramilla un poco más gruesita y un poco más rastrera, y llené otra vez las 4 bandejas (se nota que estaba de vacaciones).

Y ahora espero el veredicto de Gabriel. ¿Será gramillón, o no será?
To be or not to be.
 
Nim nim
Acmella decumbens 
(Spilanthes decumbens)
 
Esta plantita la conseguí en el vivero de la ribera de Acassuso.
Compré creo que 5 plantines, que por supuesto venían con un montón de yapas nativas (buenísimo!).

De esos 5 plantines enmarañados, salieron 18 plantines prolijitos, que se están desarrollando de lo más bien.
 
Re-linda planta!!
 
Acá los plantines originales, yapas incluídas: