viernes, 30 de septiembre de 2016

Limoneros

Del lado izquierdo del jardín, a lo largo de toda la medianera hay un cantero de huerta elevado. Copado. Después de años de sacar yuyos arrodillada en el suelo, trabajar así me parece 5 estrellas. No lo puedo creer.

Primero van las verduras, y hacia el fondo, los frutales. Último de todos, el ciruelo, y más adelante, más hacia la casa, plantamos 3 limoneros.
En realidad plantaron Matu y Julie, yo sacaba las fotos:

Como siempre, Coquita presente:
Una vez plantados, obvio, viene el riego. Pero ese día habían cortado el agua. Entonces hubo que rebuscárselas...
Acá, Julie, con una botella de Coca, juntando un poco de agua del fondo de la pileta en construcción:
Dudo un poco acerca de la pureza de esa agua, pero, agua al fin...

De ahí, con un poco más de público, pasamos al cantero de entrada.
Aunque ya a esa hora, había más charla que plantada...
 

 


sábado, 10 de septiembre de 2016

Empieza el cantero de huerta

Con mucha ilusión, casi todavía en medio de los escombros, esta mañana dimos comienzo a la plantación de la huerta.

Mientras Chalo cuidaba la simetría de los limoneros, Matu plantaba el ciruelo
Yo me entretuve con las ciboulettes, cebollas de verdeo, lechugas, repollos y alguna arveja...
Hoy no dice mucho, pero le tenemos toda la fe!!



La primera flor

Y el 9 de septiembre, como para celebrar el cumple de Laura, apareció la primera flor. No me la esperaba, y me encantó la sorpresa.
Es lo primero que florece de toda esta enorme movida de producción de plantas nativas.

Fue la lantana. Aquí se ve, chiquitita, pero capaz de cambiar totalmente la perspectiva de las cosas

sábado, 3 de septiembre de 2016

Momento anhelado

Y un día llegó el momento tan anhelado. Los frutales en MeMo!!
Acá se ven, paraditos en la puerta de entrada, como chiquitos en su primer día de colegio, esperando su ubicación definitiva. Se ven tan lindos!!!
También se acerca el momento de la plantación del techo. ¿Cómo vamos a hacer?, me pregunto...
Tenemos los mapas
Allí figuran los diferentes espacios. Herbáceas de media sombra, herbáceas, arbustos altos y arbustos bajos. Dentro de cada uno de ellos, a su vez, hay distintas variedades, que en el mapa figuran como A, B, C, D, E, F.

Acá, en casa, en mi "vivero" hogareño, tengo todo más o menos ordenado, y sé cuál es cada planta.
Pero me preocupa la mudanza. Son casi 1000 plantas, y en la movida, puede a llegar a pasar cualquier cosa.
Algunas plantas son muy fáciles de identificar. No vamos a confundir una carqueja con una verbena, ni una salvia con un solidago.
Pero hay otras menos fáciles de identificar, especialmente las que son nuevas para mí.
Y dentro de todo esto, lo más difícil, me parece, es no confundirnos los paspalum con los panicum. Es invierno todavía, están tan secos que algunos dudo que estén vivos, y a simple vista se ven casi iguales.

Entonces se me ocurrió identificar, por ejemplo a los paspalum, uno por uno, porque tampoco tengo cajones grandes para mudarlos. Y ya me veo que subimos todo al baúl del auto y cuando llegamos allá, chau! tanta dedicación de estos meses y se pierde todo.
Por eso, pacientemente, fui poniendo cartelitos
Para distinguirlos de los panicums, algunos de los cuales, empiezan a brotar!
Ahora bien, y estas cosas me suelen pasar, después de haber identificado los 28 paspalum que van en la rampa principal con el cartelito correspondiente "B", me di cuenta de que en realidad, "B" eran las poas! Los paspalum eran "C".
Pensé cambiar "B" por "C" para solucionarlo, total..., más o menos...
Pero está todo tan bien pensado, diseñado, organizado, que junté coraje y, más pacientemente todavía, arranqué todos los cartelitos "B", y los cambié por "C".
Gajes del oficio.



sábado, 27 de agosto de 2016

Techo verde
Empezando

8 meses después de comenzar la producción de plantas, y 10 meses después de comenzar la obra, llegó el tiempo de concretar el gran desafío: el techo verde.

Recién empieza, pero en la práctica, resultó ser mucho más complejo que lo imaginado, y a la vez, algo realmente fascinante. 

El primer paso, consiste en que la superficie del techo esté bien lisa y completamente seca.
Acá tuvimos bastante dificultad, porque la lluvia nos fue postergando la fecha de inicio una y otra vez. Ya estaba todo listo y ¡zas! llovía. Y volvía a estar todo a punto y ¡zas!, volvía a llover.
Pero siempre que llovió paró, y eso pasó. Un día paró de llover (aunque ahora, mientras escribo, ¡diluvia!).

Todo lo relacionado al techo verde es interesante. Por ejemplo, los materiales, que paso a mostrar.

El primer paso que vi fue la colocación de unos flejes grises alrededor de todo el perímetro de la cubierta:



Después, sobre la cubierta de cemento, limpia y seca, va una primera capa de una especie de plástico negro. Digo especie porque no sé las especificaciones técnicas. No sé exactamente de qué está fabricado lo que yo veo como un plástico negro.
Tocándolo, no es el típico plástico negro de bolsa de basura, ni el que se pondría para impermeabilizar el fondo de un estanque. Es algo un poco más rugoso, más suave, más amigable.

Sobre esa primera capa de ese material negro, en los estanques, va una segunda capa de un material que, de un lado parece también un plástico blanco, y del otro tiene una especie de felpa gris:
Acá se ve cómo van aplicando esta segunda capa en uno de los estanques:

Como se ve sobre los bordes, las capas se van pegando con un pegamento, para que no se muevan. Pero después, se sueldan con calor (si es que entendí bien!).
En el resto del techo, donde no hay estanques, por encima de la primer capa de ese material negro, va una segunda capa que varía según si es en una superficie plana (como en el techo, arriba de todo), o en declive (como en las 2 rampas).

Sobre las superficies planas, va este plástico como con huequitos:
En cambio, sobre las superficies inclinadas, va un material muy curioso. Son unas tiras que se abren como un acordeón, y en los huecos que se van formando, se pondrán después las plantas.
Estos huecos tienen muchos agujeros para que drene el agua.
Se trata de un material de licencia italiana, pero fabricado en Brasil, donde se usa en los morros:


Y me olvidaba una capa más que es la tela geotextil. Que todavía no aplicaron y entonces todavía no sé bien en qué momento la colocan. Y es ésta:
que se ve casi como una mantita de polar.

Acá se ve cómo van haciendo para impermeabilizar el ojo de agua que hay en uno de los estanques:
Y por si a alguien le interesan las marcas de los materiales, acá van un par de fotos más:








sábado, 2 de julio de 2016

Calma chicha

Nada..., no pasa nada...
De mi jardín actual ya me fui y el nuevo todavía no está.
Hace frío, llueve... Nada para hacer...

Mientras tanto, seguimos aprendiendo. ¡Mucho! Ahora, sobre techos verdes.
Conocimos a Reynaldo, de Green-b:
www.green-b.com.ar

Al entrar más en tema, surgió la necesidad de algunos ajustes.
Por un lado, como el sustrato del techo verde tiene poca profundidad, los arbustos altos no pueden desarrollarse en todo su potencial, con lo cual, se corre el riesgo de que queden onda "bonsai".
Y por otro lado, las plantas con raíces más agresivas, quedan afuera del techo verde. Porque una sola raíz que perfore la membrana, ya arruinaría todo el sistema.

Así que estamos en período de "recalculando...", para ajustar lo planeado a una opción menos riesgosa.

Hace frío, llueve... Nada para hacer... en exteriores. Aprovecho entonces para avanzar con los almácigos para la huerta.
Lechuga 4 estaciones:
Lechuga mantecosa:
R
Repollo colorado:
Y ya que estoy jardineando en interiores, acomodo un poco el minijardín de suculentas. Todo empezó con una plantita que me regaló Julie una Navidad. Y la plantita creció y creció, y yo regalo y regalo gajitos, y ella sigue creciendo y creciendo...

 
 

miércoles, 15 de junio de 2016

Muy sencillito

Muy sencillito, me gustaría describir un poco cómo veo hoy (porque no sé mañana...), este proyecto.
Son respuestas a preguntas que me hago, y que también otros me van haciendo. Todo lo cual me va llevando a descubrir cada vez más, qué es o quién es MeMo.

Ecológico, sustentable, asumiendo costos en pos de beneficios esperables. 

Cuando BULLA nos hizo la primera devolución del proyecto, nos lo presentaron como "ecológico" y sustentable. 
Cuando escuché eso, me pregunté si habría alguna diferencia entre lo ecológico y lo sustentable. Hasta ahí, para mí las dos cosas eran más o menos lo mismo.

ECOLÓGICO
Un poco a partir de la definición del diccionario de la Real Academia Española, algo ecológico es algo no perjudicial ni para el medio ambiente ni para los seres vivos que habitan en él.

SUSTENTABLE
Sustentable implica satisfacer las necesidades presentes sin comprometer los recursos de las generaciones futuras (definición de las Naciones Unidas, marzo de 1987).

A partir de estas definiciones, en cierto modo, lo ecológico estaría más ligado al presente y lo sustentable al futuro. Ecológicas son acciones que hago hoy para no hacer algo perjudicial hoy, y sustentables aquellas que implican, en mayor grado, consecuencias futuras.

BENEFICIOS ESPERABLES
Este proyecto espera alcanzar ciertos beneficios.

- Al ser una construcción de 200 metros cuadrados desarrollados en 2 plantas, el proyecto le sustrae al lote (hasta aquí, un terreno baldío) 100 metros de espacios verdes.
La idea de incorporar el techo verde hace posible devolverle al terreno, al barrio, a la comunidad, esos 100 metros. De ese modo no se pierde verde. Se va por un lado, pero vuelve por otro.

- Otra cosa que vino con BULLA fue la incorporación de plantas nativas. No sé si a mí se me hubiera ocurrido. Tal vez en algún momento, pero seguro no desde el vamos.
¿Qué aportan las especies nativas? Por un lado, llegan al proyecto para aportar un bajísimo mantenimiento. Son las plantas que crecen solas en los terrenos baldíos o a los costados de los caminos. Llueva o no llueva, y hasta florecen sin que nadie las cuide.
Pero el beneficio adicional es que la flora nativa invita a la fauna nativa. Así, pueden volver insectos, mariposas, aves, que de tanta especie exótica, de a poco van desapareciendo.

- Un techo verde tiene la capacidad de absorber gran cantidad de agua. Esto, con las fuertes lluvias que van apareciendo con el cambio climático, hace que, cuando llueve fuerte, un enorme caudal de agua sea absorbido por el techo en lugar de tapar los desagües pluviales de nuestras calles.

- Los 2 estanques que tiene el proyecto, además, funcionan como reservorios de agua de lluvia, destinados al riego de jardín y huerta. Otra vez, beneficiando a la comunidad al evitar tomar toda esa agua de la red sanitaria municipal.

- Colectores y paneles solares producen el mismo efecto. Descomprimir las redes eléctricas y de gas. Cada casa con colectores y paneles solares, implica menos usuarios de las redes públicas, menos oportunidad de que colapse el sistema.

- Estos últimos beneficios, además, implican un ahorro económico considerable para el dueño de casa. 

COSTOS
Para poder alcanzar estos beneficios, es necesario incurrir en ciertos costos:

- Económicos: un proyecto así, puede resultar bastante más caro que un proyecto convencional.

- De implementación: el costo que tendrán todos los errores que vayamos a cometer, y que seguramente en el futuro puedan evitarse. Es el costo de innovar.

- Emocionales: romper el paradigma no es fácil. Es fantástico ver el proyecto en su etapa virtual, pero puede ser aterrador verlo concretarse. Como un vaivén que se hamaca entre la duda sutil y el miedo, que en algunos momentos casi se vuelve pánico, poniendo en riesgo todo el proyecto, haciéndolo tambalear profundamente.

Un poco así, más o menos, lo veo hoy ...
¿Y qué resultará? Como decían por ahí, Dios dirá...